¿Qué es el 25? sólo un día normal y que se va de la misma forma que cualquier otro día: rápido. Pero, lo que lo hace diferente es el significado, Jeús nace, el hombre que marcó la diferencia en el mundo y trajo la dignidad e igualdad para todos que solía ser extrínseca, algo relativo a tu clases social, si tenías dinero o esas cosas.
Mucho que agradecerle a Jesús, un ser increíble y lleno de bondad y perdón infinito. Simplemente parecía ser la persona perfecta, la única más perfecta en el universo. bueno, hablando de jesús hace un par de días me hice una pregunta.
¿Jesús tenía sueños?
Me refiero a los sueño como los nuestros, llegar a ser un gran profesional, o encontrar el amor, ser actriz un cantante exitoso, ser un gran administrador... esos sueños personales que todos aspiramos.
Entonces caí en la gran duda si los tuvo. Hasta donde sé, él fue enviado con un gran propósio que él mismo sabía. Entonces, surgió una pregunta màs. Si él fue mandado para eso exactamente, su destino ya estaba, se podría decir, escrito. Entonces ¿Será que nuestro destino está escrito también?
Yo creo mucho en eso, las cosas pasan por algo, siempre, la casualidad y las coincidencias no existen. Estamos en este mundo para una misión personal, entonces el destino está escrito. Escuché conclusiones de que cada uno hace su vida y da sus pasos y así, hace su destino, pero... No sé, no lo veo de esa forma. Todo es un gran misterio como los Dejavus, el universo es un misterio, hay muchas cosas que he pensado y he sacado conclusiones algo razonables o posiblemente lógicas, pero las comentaré otro día. =) con más paciencia.
¡Feliz Navidad! Qué la hayas pasado con toda tu familia o los seres que más amas, lo importante no son los regalos, sino que Jesús nazca en tu corazón trayendo mucho amor, alegría y felicidad a tí y a los tuyos.
Muchas bendiciones, hasta mañana.
=)
lunes, 27 de diciembre de 2010
viernes, 24 de diciembre de 2010
Tú el Sol, yo la Luna y él... mi destino---2º Temporada, 1 Capítulo
Este es el nombre de mi primer fan fiction, el primero que escribí y por supuesto sobre tokio hotel =). La primera temporada es una larga historia entre Vai y Bill, su hermano... si, es una historia de "incesto" hasta ahora, pero ya estoy escribiendo la 2 temporaada y viene llena de sorpresas, oh siiiiiiiiii!! aquí, por navidad, colgaré exclusivamente jajja (^^) el primer capítulo!
Feliz navidad, gente!!
Feliz navidad, gente!!
+Título: Tú el Sol, yo la Luna y él…mi destino. (2° Temporada)
+Resumen: Después del matrimonio de Vai, quien se casó con Andreas, las cosas se supone sería como en los cuentos. Olvidaría a Bill, su hermano, por quien sentía algo extraño, mucho más fuerte que un amor filial, y sería feliz para siempre con su esposo.
Pero…¿Habrá tomado la decisión correcta…o…no?
Ya veremos si la vida después del matrimonio es tan perfecta como ella creía.
INTRODUCCIÓN
…Y vivieron felices para siempre.
O por lo menos eso era lo que yo tenía en mente.
Después del matrimonio de la Barbie y ken, simplemente nunca se supo nada. Se casaron en el jardín de un inmenso castillo, rodeados del rey y la reina, las damitas de honor y muchas rosas rosadas. Se alejan agitando su mano en un adiós en una carrosa blanca acompañada por dos hermosos corceles blancos y majestuosos y… ¿Fin?
¡Claro que no! ¡Nadie sabe de la vida de casada de Barbie y Ken! No creo que sea tan “rosa”, como la estúpida de Barbie lo creía.
Vienen los celos, porqué llegas a esta hora, dónde has estado, luego tienes hijos, te complican la vida, ¡engordas! Y Ken ya no te quiere. Así que se busca una barbie más delgada y bueno, lo que ellos hacen por excelencia: ¡Te engañan!
¿Por qué diablos estoy hablando de barbie y ken?
Bien, sé que mi cuento no es rosa, pero espero que Andreas nunca me engañe ¡Porque lo mato!
¡Listo, así de simple!
Por eso no seré tan tonta de tener un hijo que me esclavice mientras él se vaya de fiesta.
Ok, acabo de imaginarme cuidando a mi bebé que llora incesantemente mientras él muy feliz baila con una rubia lanzada y descarada.
No, eso no me pasará a mí. Sí quiere tener un hijo, que lo cuide él.
- ok, tampoco es lo correcto.-me dije a mí misma riendo.-Pero vamos, todavía soy joven, tengo 26 años cumplidos y 2 años de casada.
Me puse de pie después de cerrar mi diario. Sería mejor preparar mi desayuno.
1° CAPÍTULO.
Caminé por el pasillo bostezando, no podía creer que aún tuviera sueño, eran las 11:35 de la mañana.
Me hice un café y cogí un poco de pan, me lo llevé al sofá de la sala y me senté.
-¡Dónde está el control!-protesté. Me levanté de nuevo, buscando bajo los cojines y debajo del sofá.
In your shadow i can shine, in your shadow I can shine, in your shadow i can shine…shine
¡Genial!
Encima my celular se ponía a sonar.
Me puse de pie velozmente y mi torpeza hizo que me resbalara con la alfombra. Me paré de nuevo y corrí a mi habitación.
You see my soul, i’m a nightmare, i’m out control , I’m crashing into the crowd into the moon, into the world about cocoon.
Para desesperarme más, mi celular no lo veía a simple vista. Empecé a botar al suelo toda la ropa de mi silla y finalmente lo vi.
…you’re the sun and i’m the moon, in your shadow i can shine...
Lo tome en mi mano, caí en la cuenta que esa canción me recordaba mucho a Bill, no lo veía desde hacía 2 años. Pero si pude, 8, que fueron desde la última vez que lo vi que me dijo que volvería y yo lo esperé pero nunca volvió…hasta mi boda. ¿Qué eran 2 míseros años?
-¡Reacciona!-me grité después de pensar y contesté.
-¿Vai?-
-Sí, perdón mi amor.
-¡Ya era hora que contestaras, es la 5 vez que te llamo! ¿Estás bien? ¡Me tenías preocupado!
¡Cómo siempre! Preocupándose por mí a cada instante, algo sobre protector para ser honesta.
-Sí, sí, sólo que recién me percaté del celular, iba a tomar desayuno.-me excusé saliendo de mi habitación dirigiéndome a la cocina.
-“¿Dónde está mi café?”-pensé mientras Andi hablaba de algo. Lo busqué con la vista.
-“¡La sala, qué idiota!”
Salí y lo encontré humeante en la pequeña mesa circular.
-¿Me estás oyendo?
-¡Ah! Sí mi amor, claro que sí, ¿Qué decías?
Tomé un sorbo mientras pensaba en el periódico y en que almorzaría, esto era complicado. Andi solía cocinar y ahora no está.
-Estás ida, ¿Te pasa algo?
-Es que…tengo hambre ¡Te extraño! ¿Quién cocinará hoy?-hice un puchero fingiendo llorar de broma.
-¡Preciosa! En 3 días te veré y te haré un banquete sólo para ti, ¿Bien?
-Está bien.-curvé los labios en una sonrisa.-Ahora, dime de qué me hablabas.
-Ah, es que un amigo tuve su bebé hace unas horas, estoy en el hospital con él, es una niña, deberías verla ¡Es hermosa!
-¿En serio? Qué bueno.
Sospeché por qué rama se iría esta conversación y sentí una pelea en camino, esperaba equivocarme.
-Sí…yo la cargué y… se sintió bien. Quisiera saber que se siente ser papá.
-Ah… ¿Y qué tal tu trabajo?-intenté escapar de sus indirectas, pero era obvio que no me dejaría irme por la tangente tan rápido.
-¡Vamos, Vai! No evadas el tema.
-Ya hemos hablado de esto, Andreas.-contesté seria. Sorbí otro sorbo y me puse de pie, caminé hasta la ventana y miré todo Berlín, estaba un poco nublado pero no hacía frío. Había poco movimiento por ser domingo, todos pasaban tiempo en sus casas, en familia, yo estaba sola…y una pelea se aproximaba.
-Lo sé, pero…mira ya es más de un año.
-¡No quiero tener hijos, Andreas! ¡Te lo he dicho!
-¡Pero por qué! Y no me vayas a decir que no te sientes preparada.
-¡Pues sí, así es! ¡No me siento preparada! ¡Tú no eres quien lleva al bebé 9 meses, no tienes los mareos ni los vómitos, tú no sufres en el parto! ¿Quién es la que sufre? ¡YO!-me exalté, caminé de un lado a otro en la sala.
-¡Ya lo sé!-contestó de igual forma.
-¿Entonces?
Hubo silencio en la línea, él no hablaba, yo tampoco. Sólo lograba escuchar su agitada respiración, al parecer se estaba calmando o bien preparándose para contestarme.
-¿Sabes qué? Tengo que cortar, no estoy de humor, o bien lo estaba pero me lo acabas de quitar.
-¿¡Qué?! ¡Te recuerdo que tú iniciaste el tema! ¡Ya sabes cómo me pongo!
-¿Y tú crees que por eso te tengo que aguantar?-respondió con frialdad.
-Pe…pero ¡Qué estás hablando! –Siempre aparecía con algo nuevo para lastimarme…-¡No me hables de bebés si no quieres que me ponga así y “ponerte de mal humor”!
Di énfasis a la última parte, así que yo lo ponía de mal humor…
-Siempre tienes una excusa, Vai, siempre es lo mismo. ¡Quiero tener un bebé!
-¡¡Pues tenlo, pero no conmigo!!
Corté de inmediato para no oír su respuesta.
Me apoyé en la pared, miré mi apartamento, el que compartía con mi esposo. Era bonito…
-¡Yo lo decoré!-murmuré empezando a derramar lágrimas.
Lancé mi celular lejos, se abrió y la batería salió volando. Me dejé caer sentada, tomé mi cabeza y sollocé.
Odiaba pelearme con él, pero era lo mismo de siempre, por eso terminábamos discutiendo todo el tiempo, desde hace unos 5 meses se apareció con esa idea, todo marchaba tan bien….
No sé cuánto tiempo transcurrió, había momentos como este en los que necesitaba un abrazo o…a Bill. Un amigo como Aaron…o quizá a Fer.
Me levanté y me duché rápido, no quería estar sola el resto de la tarde, así que iría a visitar a mi mamá.
------------------
-¿Estás bien?-inquirió al verlo apoyando una mano en la pared y con una cara no muy amigable.
-¡No! Lo que pasa es que me golpeé la cabeza con la pared porque creí que era una ventana.-contestó el rubio muy sarcástico, muy serio.
-Qué malo eres. ¿Por qué te pusiste de mal humor si estabas ansioso por llamar a tu novia?
-Esposa. ¡Esposa, maldita sea!
-Oye, ¿Sabes? No puedo aguantarte ahora, mi esposa está adolorida por la bebé, mejor te dejo.
-¡No! Espera Stephen, necesito hablar con alguien…perdón por comportarme como un idiota…
-¿Peleas?
-Sí…son muy comunes desde que le hablo de niños, creo que les tiene fobia, yo quiero tener un bebé, cuando cargué a tu hija…sentí ese instinto paternal…quiero tener la mía.
-Deberían tener una conversación seria al respecto.-le aconsejó sentándose a su lado en las pequeñas bancas del hospital.
-Cada que le hablo, se molesta.
-¡Pero no se lo reproches! Acércate, abrázala y dile con mucho cariño “mi amor, ¿Por qué no quieres tener un bebé?” y veras que te responde con sinceridad.
-Es posible que tengas razón.-inquirió pensando en cómo ella podría reaccionar.
-Ya sabes, a las mujeres… por los oídos. Tienes que hablarles bonito, así caen rendidas. –tomó su hombro en señal de despedida y se fue.
---------
-No me gusta, creo que debemos agregarle un instrumento más.-sugirió tomando su mentón.
-¡Bill, ya basta! Quieres meterle instrumentos a todo, está muy recargado.-opinó Tom intentando disuadirlo.
-No me gusta cómo suena…no suena bien.
-Claro que sí, es sólo que…te veo algo cansado. Deberíamos tomarnos unos días.
-¡Exacto!
-¡Ya me salió!-intervino una voz muy gruesa entrando a la habitación.
-¡Georg! Espero esté perfecto, tenemos que grabar el sonido del bajo en un instante y si no sale bien, voy a masacrarte, no quiero errores.-gruñó Tom.
-Sí, si…como sea, ya lo tengo. Pero la última canción del día, les digo, estoy muy agotado.
-¿Y Gustav?-preguntó Tom.
-Sigue tocando como enfermo, ya saben cómo es cuando se le mete… ¡Oh, mi celular!
Lo sacó de su bolsillo de pantalón y se formó una sonrisa en sus labios.
-Nata lee- hablaron los gemelos a la vez, girándose sin importancia.
-Adiós muchachos. ¿Aló Nathi? Si linda…
-Desearía tener una novia.-comentó Tom algo sentimental.
-Yo también…
Bill miró al suelo, recordó esos alocados momentos de su… ¿Adolescencia? Tenía 19 años y estaba enamorado de Vai como un loco. Aún la extrañaba pero no podía hacer nada. Todo el tiempo se acordaba de ella, a veces protagonizaba sus sueños, y se adueñaba de su pensamiento, era inevitable.
La extrañaba, pero no quería verla. Estaba bien sin ella.
----------
-¿Qué haces aquí?-me dijo mi madre sorprendida al verme parada en la puerta de su casa, lloviéndome.
-¡Mamá!
Me aventé a sus brazos sintiéndome frágil, lloré como una niña mientras ella me acariciaba, me hizo entrar, me sentó en el sofá y me trajo un mate de manzanilla muy caliente.
-¿Qué te pasó? ¿Algo malo?
-No…bueno sí…es Andreas.
-¡Se van a divorciar!-mi madre se tapó la boca abriendo los ojos de sobremanera.
-¡No!-lo negué de inmediato-Nos peleamos.
Volví a llorar, limpié mis lágrimas con el dorso, mamá me ofreció papel higiénico.
-¿Qué pasó?
-Lo de siempre, me llamó y…
-¿No está aquí?-me interrumpió.
-No…viajó hace 4 días a Magdeburgo, trabajo, su jefe lo necesitaba allí. Debió venir hoy pero la esposa de su amigo dio a luz y…se quedó. Viene en 2 días.
-Ah, bueno… ¿Peleas?-me animó a continuar, estaba muy interesada en escucharme.
-Insiste en…
El teléfono me interrumpió esta vez.
-¡Gordon, contesta!-gritó hacia el 2 piso.
-¡Estoy durmiendo!-puntualizó desde arriba.
-¡Gordito lindo, por favor!-usó una voz tierna, pero bien que tenía cólera.
-¡Ya, mujer, ya! ¿Aló? ¡Bill, hijo como te va!
Apenas escuché ese nombre mi estómago se revolvió.
-¡Oh por Dios!-me puse de pie tapando mi boca y fui directo al baño.
-Sí. Estamos agotados, queremos tomarnos unos días, con Tom pensábamos ir allá a visitar a mamá.
-¡Me parece excelente, hijo! Tu madre se emocionará.
-¡Pero es sorpresa, dile algo y eres hombre muerto!-advirtió muy sagaz.
-¡YA, ya! ¿Cómo andan Gustav y Georg?
-Georg hablando con su enamorada y Gustav algo enfadado descargándose con la batería.
-¿Cuándo tendrás novia, bebé?-intervino su madre por el otro teléfono.
-¡Mamá, hola! ¿Desde hace cuanto estás escuchando la conversación?
-Desde que Georg tiene novia y Gus golpea a su batería.-sonrió ella muy tranquila.
-Ah…ya, si bueno.
-¿Novia?-volvió a recordarle de lo que hablaban.
-No…es difícil madre, no encuentro chica interesante.-Bill rió nerviosamente.
Salí del baño tosiendo, sentí que todo mi organismo se fue por el baño, era extraño.
-¡Mira, justo Vai salió del baño, quieres hablarle algo, mi amor!
Le hice señas de que no y me encerré en el baño. No necesitaba hablar con él, o bien no quería…estaba mejor así. Creo.
-¡No mamá, así está bien!-dijo Bill muy rápido.
-¡Qué raros! Antes no podían vivir sin hablar y ahora pareciera que no quieren ni verse.
-No es eso, madre, ya debo irme, adiós, te amo, adiós Gordon.
-Adiós hijo, vengan pronto.-contestó Gordon.
-¡Sí, bebé, los extraño, y traigan a Georg y Gus, les cocinaré algo delicioso cuando vengan!
-Gracias má, adiós.
Escuché que cortaron y decidí salir.
-¿Por qué no quieres hablar con Bill?-me cuestionó curiosa frunciendo el ceño.
-No…no me siento bien, se preocupará por mí si me escucha así.
-¡Mírate estás pálida! Ven…
Me tomó por los hombros y me llevó al sofá. Me hizo recostar y me tapó, sentía mucho frío.
La tarde pasó rápido, ya eran las 5.
¿Será que Bill me enferma?
Caí en un profundo sueño, no tuve noción del tiempo hasta que sentí que alguien me sobaba el brazo muy suavemente. Abrí los ojos con lentitud y…se parecía a Andreas a quien miraba, pero tenía rostro de preocupación. Deseé que no sea él…
Pronto lo pude ver bien, si era él.
-¿Qué…?-me reincorporé y lo vi bien, restregué mis párpados creyendo que alucinaba, pero no, era él.
-Recuéstate, te puedes poner peor.-me hizo echarme de nuevo, yo no salía de mi asombro, estábamos peleados…
-¿Qué haces aquí?-le dije débilmente.
-Decidí venir-inquirió pasivamente mientras acariciaba mis cabellos y me miraba con ternura. Por un momento creí haber soñado una pelea…
-¿Pero tú y yo no…discusión…?
-Ya que importa. No soporto esto, Vai. Te amo tanto…
Dejó un beso en mi frente, y me sonrió.
Sonreí también y acaricié su mejilla. Se aproximó a mis labios y me besó.
-Mejor vamos a casa.-sugirió.
-Siento que voy a caerme si me paro, no sé que me pasó en la tarde y…
-¡Ya despertó!-mi madre se aproximó con otro mate de manzanilla y me lo dio.
-Gracias, mami. -Aspiré un poco e intenté levantarme, me sentía tan débil. Andi me ayudó.
-Mejor la llevo a casa, señora Simone.
-Ya te he dicho que me digas mamá.-protestó mi madre, reí.
-Perdón, mamá. ¿Vamos a casa, mi amor?
-Sí, adiós mamá, muchas gracias.
-De nada, nena, cuídense.
Andi me abrió la puerta y nos topamos con una señora, muy amiga de mi madre.
No escondió su emoción al vernos, nos saludó efusivamente e hizo un comentario no muy…indicado.
-¿Y cuándo vas a tener un hijito, Vai?
Me miró muy sonriente esperando una respuesta, Andi se incomodó, mi madre algo…
-No…no sé.-contesté.
-Sigues igual de bonita, joven y con un marido tan guapo, su bebé saldrá hermoso, anímense chicos.
-Eh…pronto quizá.-respondí para no desairarla. Se despidió muy animada y se adentró a la casa de mi mamá. Me subí al auto de Andi y él también. Nos quedamos mirando al frente por un momento.
-¿En serio pronto?-repuso Andi, noté algo de impresión en su voz.
-¡Claro que no!-musité colocándome el cinturón de seguridad.
-Era de suponer, le mentiste a esa señora…
-No empieces que no me siento bien.-le dije con resignación inclinando mi cabeza hacia atrás.
-Ya, está bien, no seguiré…
Llegamos al apartamento, me puse el pijama y me acosté. No compartimos palabras lo cual era extraño, pero si iba a hablarme de bebés, prefería no hablar.
-Vine para darte una sorpresa, pero veo que no te gustó…
-No es eso…-negué tajante.
-Bueno, le dije a mi jefe que no iría por 3 días y accedió, así que tengo hasta el miércoles para engreírte, mañana te haré el banquete que tanto deseas.
-Gracias.-repliqué aún arisca mirando hacia el otro lado mientras él se cambiaba.
-¿Puedes dejar de ser fría?...
No contesté.
-iré por ti mañana al trabajo a recogerte, ¿Te parece?
-Como sea.
Lo sentí echarse a mi lado, se inclinó hacia mí y me acarició la mejilla.
-Bien, iré por ti. Espero mañana se te pase. Te amo, con tus arranques de histeria y todo, te amo. Buenas noches, sueña con tus angelitos y espero estar ahí.
Se giró al otro lado y apagó la lámpara.
-------
¡Cómo odiaba los lunes!
Ya eran las 7:00, tenía una hora para alistarme. Me puse de pie, Andi ya no estaba recostado.
Tomé un baño muy rápido y me cambié, me maquillé en un instante y estaba lista. Eran 7:45 ahora.
Me asomé a la cocina, ahí estaba él preparando el desayuno en bóxer y…nada más. Sonreí.
-¿Tienes hambre?-preguntó sin girarse.
-Sí, eso creo.
Me acerqué a él y dejé un beso en su hombro desnudo. Lo abracé por la cintura y sólo tomó mis manos.
-¿Estás mejor?
-Si mi amor, gracias.
Tomé el jugo de naranja muy rápido y mordí una tostada.
-Me cambio en 5 segundos para dejarte en tu trabajo.
-Puedo ir sola, no te preocupes, Andi.
-¡No!
Besó mi cabeza y se retiró. Terminé la tostada y fui bajando por el ascensor. Era bonito no estar molestos.
Abrí el auto, me senté en el asiento de copiloto y pronto él se sentó a mi lado.
Me condujo muy rápido a la empresa. Tenía 15 minutos de sobra para entrar.
-Bien, llegamos, te recojo, ¿ok?
-Bien, adiós.
Lo jalé del polo y le di un beso cargado de pasión, era una forma de disculparme.
-¡Wow! ¿Qué fue eso?
-Un beso, amor.
Guiñé un ojo y bajé del auto. Subí hasta me oficina y me dediqué a arreglarla un poco. Decidí abrir la cortina, pero me lamenté un poco al haberlo hecho.
Era Fer comiéndose los labios de su novio, un amigo que conocimos en la empresa. Negué con la cabeza.
Se había enojado con Tom desde hacía 6 meses y ninguno bajaba la guardia, par de orgullosos.
Yo sabía que moría por Tom pero…era simplemente Fer. Rara.
Él le agarró el trasero descaradamente y es cuando decidí actuar, la empresa empezaba a llenarse de gente.
Me aclaré la garganta al salir de mi oficina, dejaron de besarse de inmediato.
-¡Amiga!-me abrazó.
-Vai… ¿Qué tal?-me saludó Françoise con su típico dejo italiano dándome un beso en la mejilla.
-Fran, Hola, bien. ¿Cómo estás Fer? -correspondí.
-De lo mejor-respondió ella mordiéndose los labios.
-Nos vemos luego, guapa.-le guiñó un ojo su novio y se fue, no sin antes darle una palmada en el trasero. Alcé una ceja.
-¿Y eso?
-¡Vai, tengo tanto que contarte!
Me arrastró a su oficina y me sentó.
-¡Es un león en la cama!-ok, supuse diría eso.
-Vaya…pero ya no están en una habitación, es el trabajo, no se den muestras de cariño tan…emotivas.
Ella rió.
-¿Pero no es guapísimo?
-Sí, pero… ¿Lo quieres o quieres lo que te da?
-Sí, bueno. Puedo aprender a quererlo. Tú sabes que el sexo es importante y él, ¡Wow! Me dejó sin palabras. Me duele todo, Vai. Si supieras las poses que hicimos, una fue…
-Fer…-la interrumpí.
-Lo siento. Y tú, ¿Cuéntame como es Andi?
Apoyó el peso de su cabeza en su brazo, sonriente y me miró esperando a que le dijera algo.
-¿Estás loca? No diré nada.
-¡Ay, qué aburrida eres! Será que no lo hacen desde su noche de bodas.
-¡No es cierto!-lo desmentí fastidiada.
-¡Sí lo es, si no me contarías!-rió ella.
-¡Yo no soy adicta al sexo como tú!-le dije bromeando.
-¡¿qué?! Sólo porque me gusta no significa que soy una ninfómana.
-Lo eres.-la molesté un buen rato con eso.
-¿Señoritas? Perdón por interrumpir su conversación amena.-ingresó uno de los asistentes de nuestro jefe.
-¿Pero qué te pasa, Albert? Estamos hablando del tema de economía, el dólar Americano bajó y eso no es bueno. Toca la puerta antes de entrar. Señorita Kaulitz, tome este documento y edítelo porque el jefe no está de acuerdo con el logo que hicimos.-me lo entregó Fer, muy seria.
-Claro, de inmediato.- tomé el documento.
-¡Ya vete!-lo botó Fer.
Albert se fue, Fer y yo nos reímos. Me giré para irme.
-¡Vai, por lo menos dime que lo hacen!
Suspiré largamente.
-Si lo hacemos, ¿bien? Y él es muy romántico cuando lo hace. ¿Contenta?
-¡Quiero detalles! ¿Qué poses hacen?
-¡Ya trabaja, ninfómana!-exclamé riendo.
Cerré la puerta y me dirigí a mi oficina. Abrí el documento creyendo que hablaba en serio y que tenía que hacer cambios en el logo.
Te adoro, Vai, gracias por ser mi mejor amiga.
Fer.
-¡Ay, Fernanda!-murmuré con una sonrisa.
Ya era la hora del almuerzo, mi mejor amiga se adentró a mi oficina.
-¿Vamos a comer?
-¿Y Fran?-cuestioné poniéndome de pie.
-Se fue con sus amigos creo, no vino por mí.-hizo un puchero.
-Sí, bueno, vamos.
Cogí mi bolso y salimos a almorzar. Hablamos tonterías, recordamos los tiempos en la escuela, y tocamos un tema algo…indeseable para Fer. Ok, yo lo toque.
¡Pero fue sin querer!
-¡También recuerdo cuando Bill apareció de sorpresa en casa, creo que teníamos 16 o 17 años y me desmayé y Tom no dejó de mirarte por lo sexy que estabas! ¿Lo recuerdas?
Aquí es cuando arruiné todo, Fer que sonreía feliz…cambió la expresión a una de amargura y miró abajo rascándose la nuca.
-Tom…-murmuró muy incómoda.
-Lo siento Fer, no quise…
-¡No te preocupes! Soy feliz con Fran y…por lo menos no…no ha sido infiel hasta ahora.
-¡Van 5 días, Fernanda!-me salí de mis casillas por un momento. Ella era masoquista, amaba Tom pero…estaba con Fran…sólo 5 días…
Debo admitir que Fer había olvidado lo que era la monogamia, supongo Tom tuvo la culpa en parte, él era igual, entonces, Fer muy despechada empezó a seguirle el juego para que él “sintiese lo que ella sentía” y sin querer, cayó en el juego y se volvió parte de su vida.
-¡Lo sé, lo sé! ¿Por qué tienes que reprochármelo todo el tiempo? ¡Ya no quiero a Tom Kaulitz!
-¡Mírame a los ojos y dime que mi hermano no te gusta más!
Frunció los labios.
-Tom Kaulitz no…no…me… ¡Maldita sea!
Bajó la mirada de inmediato, tomó sus cabellos y los echó atrás, ella sabía que le gustaba.
-¡Pero no pienso dirigirle la palabra! Él puede salir con Chantelle Paige, la linda y rubia Olsen, alguna stripper, una calentona fan o con la misma Jessica Alba!
-Está casada…-interferí en su larga lista de chicas apoyando el peso de mi cabeza en mi mano mientras la escuchaba muy aburrida.
-¡No me importa! O con Anna María Lagerblom, esa vieja de 30 años, una de las tantas con la que me puso los cachos. ¡Qué haga con su vida lo que quiera!
- Son 28 y ahora esa chica está con un futbolista. ¡Después tú lo engañaste!
-¡Pero fue para que se sintiese mal! Lo hice después de que él me engañe, así que no cuenta. Además, me engañó con esa chica mientras ella estaba con el futbolista. Estoy segurísima que su prometido no tiene ni idea que ella estuvo con Tom. ¡Perra! Si él no me pide perdón yo no pienso hablarle nunca más en mi vida.
-Ya lo hizo, Fer…-cogí el tenedor y removía la comida, escuchándola…
-¡No es suficiente! Si hubiera venido solamente para decirme que lo sentía…o algo especial ¡No sé! Quizá yo lo hubiera pensado, pero no…no lo hizo. Así que eso significa que nunca fui importante para él. Mi madre tenía razón.
Se llevó las manos al rostro, arrepintiéndose por no haber escuchado a su madre.
Yo pensaba en que haría Andreas de cenar, y qué haríamos después…
-¿Me estás escuchando?-me reclamó.
-Sí, sí, ¡Vámonos! Ya es tarde, nuestro jefe nos mata.
Salimos rumbo a nuestras oficinas, apenas salimos del ascensor, Fran ya la estaba esperando en la puerta de su oficina. Me fui directo a la mía, dejé el bolso en una silla y me senté.
Ya habían empezado con sus “cariñosas” muestras de amor así que me puse de pi y cerré la persiana.
------
Era gratificante verlo, se veía tan bien apoyado en su auto. Apenas me divisó, marcó una sonrisa en su rostro.
-¡Vai!-me llamó.
-¡Mi amor!
Dejé un beso en sus labios, ya eran 7 de la noche. Me despedí de Fer que se fue junto a Fran en su auto.
-¿Qué tal tu día?-inquirió. Incliné mi cabeza hacia atrás y suspiré.
-Pesado, como todo lunes.
-¿Estás cansada, linda?
-Sí, cansadísima.
Prendí la radio, escuchar algo no me vendría mal.
Cerré los ojos, era una canción de Keane, somewhere only we know, una canción que no escuchaba en mucho tiempo.
Un lugar que sólo nosotros conocemos…me puse a pensar en un lugar y …
La cueva…
Nuestra cueva…
Recordé a Bill, el lago…la luna tan grande y hermosa que hizo mágico el momento…Bill…
-¿Sigues en el planeta tierra?
Andi me sacó de mis recuerdos.
-Sí, lo siento. ¿Decías algo?
-¿Qué es de Bill? Hace tiempo no hablo con él.
¿Tenía que mencionarlo ahora?
Yo quería a Bill y…eran lindos recuerdos los que tenía, pero…simplemente pienso que en ese entonces era sólo una niña que no sabía lo que hacía, la última vez que lo vi…me sentí muy mal…pero el tiempo siempre cura las heridas o por lo menos…las tapa bien
-¿Qué te hace pensar que yo sé algo de él?
-Eres su hermana.-soltó una risotada con ironía. Tenía razón…yo, que no podía vivir sin Bill…ahora no deseaba verlo.
-Perdí contacto con él hace mucho. ¿No lo sabías?
-No lo creí. Si tú adorabas a tu hermano.
-él anda muy ocupado, tu sabes vida de famoso y yo…ya tengo mi vida, ya escogí un camino y lo recorro contigo.
Sonrió y tomé su mano con dulzura, cuando me percaté de que no íbamos a casa.
-¿A dónde me estás llevando? ¿Planeas raptarme?-alegué con picardía mordiendo mi labio inferior.
Se giró muy despacio y también sonrió muy coqueto.
-Eso viene después.
Guiñó un ojo. Hace tiempo no nos dábamos tiempo para nosotros mismos. Lo mejor de todo es que no había mencionado la palabra “bebé”.
martes, 21 de diciembre de 2010
¿Crees en la iglesia católica?
Pues... yo no. amo a Dios sobre todas las cosas, a Jesús, su hijo, a la virgen maría, a los santos y creo en los ángeles.
Pero, la iglesia católica... no me inspira confianza, sólo eso.
En realidad más que desconfianza, me parece injusta.
¿Por qué no creo en ella?
Empezando por sus patéticas jerarquías, siguiéndolo con todo el oro que usa el papa, su cruz de oro, copas de oro muy carísimas y habla de la pobreza y blah blah blah.
¿Saben que se podría hacer con todo eso?
Hay un montón de niños muriendo en elAfrica de hambre, con todo eso que tiene el vaticano se podría alimentar a todos, estoy segura que a todos.
Pero no... otra cosa que me disgustó fue que estan en contra de los preservativos y que los repartan libremente... ok, se quejan pero no hacen nada por ello.
Otra cosa que me disgusta es que se metan en cada decisión del estado, intervienen en todo!!! pero supongo que culpa de eso le debo echar a carlomagno.
Tampoco entiendo porque a los curas se les ve como si fueran seres divinos o algo así, son sólo personas como todos! por qué su palabra tiene más voz que la de los demás?? sólo porque al interpretar la biblia a su manera debemos creerles?? pienso que todos los laicos o como se llamen sólo parecen ovejas siguiendo a algo que supuestamente representa a Dios en la tierra... la iglesia sólo parece otro gobierno más y corrupto también, ya no voy ni a misas... no sé porque iba. Supongo era porque mi madre me llevaba desde recién nacida hasta hace unos años que decidí no ir. Paarecía algo automático, todos los sábados en la noche, a misa, ni siquiera escuchaba nada porque me dormía en la parte del evangelio... para que ir si ni escucho? Así que por más que mi madre se enojó, decidí no ir. El hecho que no vaya, no significa que Dios no vaya a escucharme. Yo le rezo, le doy gracias y pido todas las noches, siento que al acercarma a la ventana, abrirla y rezar mientras respiero el aire frío y miro las estrellas... estaré más cerca a él xD. Soy feliz con ello, me basta.
Aparte que... la gente que va a misa... se olvidan de todo loque escucharon al momento de salir de la iglesia. Mi vecino es un claro ejemplo, maltrata a su perrito a màs no poder, todo el tiempo grita, maldica, habla grosería, le pegaba a su esposa... y encima toca la campana de la iglesia y comulga cada domingo... Un poco irónico, ¿No?
Mi mamá es otra...
Entonces, no soy católica.... así que no sé que soy. Pero soy feliz de esta forma, no quiero ser hipócrita ni apenas salir de una iglesia hacer todo lo contrario.
No creo que Jesús haya querido todo esto, al momento de decir que quería un templo a pedro, pudo referirse al templo de cada uno: Nuestro cuerpo. Nosotros somos un templo, una iglesia
Y tú, ¿Crees en la iglesia católica?
Pero, la iglesia católica... no me inspira confianza, sólo eso.
En realidad más que desconfianza, me parece injusta.
¿Por qué no creo en ella?
Empezando por sus patéticas jerarquías, siguiéndolo con todo el oro que usa el papa, su cruz de oro, copas de oro muy carísimas y habla de la pobreza y blah blah blah.
¿Saben que se podría hacer con todo eso?
Hay un montón de niños muriendo en elAfrica de hambre, con todo eso que tiene el vaticano se podría alimentar a todos, estoy segura que a todos.
Pero no... otra cosa que me disgustó fue que estan en contra de los preservativos y que los repartan libremente... ok, se quejan pero no hacen nada por ello.
Otra cosa que me disgusta es que se metan en cada decisión del estado, intervienen en todo!!! pero supongo que culpa de eso le debo echar a carlomagno.
Tampoco entiendo porque a los curas se les ve como si fueran seres divinos o algo así, son sólo personas como todos! por qué su palabra tiene más voz que la de los demás?? sólo porque al interpretar la biblia a su manera debemos creerles?? pienso que todos los laicos o como se llamen sólo parecen ovejas siguiendo a algo que supuestamente representa a Dios en la tierra... la iglesia sólo parece otro gobierno más y corrupto también, ya no voy ni a misas... no sé porque iba. Supongo era porque mi madre me llevaba desde recién nacida hasta hace unos años que decidí no ir. Paarecía algo automático, todos los sábados en la noche, a misa, ni siquiera escuchaba nada porque me dormía en la parte del evangelio... para que ir si ni escucho? Así que por más que mi madre se enojó, decidí no ir. El hecho que no vaya, no significa que Dios no vaya a escucharme. Yo le rezo, le doy gracias y pido todas las noches, siento que al acercarma a la ventana, abrirla y rezar mientras respiero el aire frío y miro las estrellas... estaré más cerca a él xD. Soy feliz con ello, me basta.
Aparte que... la gente que va a misa... se olvidan de todo loque escucharon al momento de salir de la iglesia. Mi vecino es un claro ejemplo, maltrata a su perrito a màs no poder, todo el tiempo grita, maldica, habla grosería, le pegaba a su esposa... y encima toca la campana de la iglesia y comulga cada domingo... Un poco irónico, ¿No?
Mi mamá es otra...
Entonces, no soy católica.... así que no sé que soy. Pero soy feliz de esta forma, no quiero ser hipócrita ni apenas salir de una iglesia hacer todo lo contrario.
No creo que Jesús haya querido todo esto, al momento de decir que quería un templo a pedro, pudo referirse al templo de cada uno: Nuestro cuerpo. Nosotros somos un templo, una iglesia
Y tú, ¿Crees en la iglesia católica?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

